¿Cómo convertirse en urban sketchers? ¡Apunta!

(c) Takayuki Maejima en urbansketchers.org

Takayuki Maejima. Barcelona.

Dibujar ya no es sólo cosa de artistas gracias a los urban sketchers. Quién iba a decir que lo que empezó en Flickr hace 10 años se convertiría en un fenómeno de masas. Quizá los hayas visto en cualquier plaza. Son esas personas apostadas en grupo que, libreta en mano, toman apuntes del natural. Todo les vale: lápices, plumas, tintas o acuarelas. Son dibujantes urbanos. Se citan a través de convocatorias en las redes sociales. Suben las imágenes de sus trabajos a un blog compartido y a un grupo de Facebook después de cada encuentro. Su lema es “mostrar el mundo, dibujo a dibujo”.

Cómo convertirse en urban sketchers - Flickr

Ha tenido que pasar más de un siglo para que dibujar se convierta en un pasatiempo al alcance de cualquiera. Tomar apuntes del natural era el recurso que artistas y científicos utilizaban para elaborar bocetos en sus gabinetes y describir detalles de la naturaleza. Pero los impresionistas fueron los primeros en reclamar el plenairismo como parte de su movimiento y en sacar sus caballetes al aire libre para plasmar la luz. En las ciudades, los pintores salían con sus cuadernos, incluso de noche, para entrenar la mano. Buscaban captar el movimiento de las figuras y hacer retratos improvisados de sus compañeros de mesa. Para ellos, además, era una forma de ganar unas monedas que les permitirían pagarse alguna copa o hacer trueques para comprar algo de comida y, con suerte, hasta pagar el alquiler.

Esos bosquejos y dibujos muestran parte de la realidad social de la Francia de la segunda mitad del XIX. Muchos de ellos son retratos costumbristas de la época, incluso críticas políticas como las de Honoré Daumier. En cambio, los apuntes de los urban sketchers de nuestro siglo XXI no son reivindicativos. Ni siquiera reclaman el derecho al uso del espacio público. Aunque últimamente parece que algo está cambiando.

Cómo convertirse en urban sketchers --Cathy McAuliffe -- San Francisco_march-pink-city-hall-

Cathy McAuliffe. San Francisco (EE UU).

​Los urban sketchers comparten una afición offline y online, la tecnología es para ellos solo instrumento para comunicarse, fijar puntos de encuentro, compartir y mapear sus dibujos. Su objetivo tiene mucho más en común con el género de los diarios y cuadernos de viajes, tan de moda en el siglo XIX. O como en el cuento de Silvia y Bruno de Lewis Carroll. Quién sabe. Con el tiempo, tal vez logren crear un mapa a escala 1:1, dibujo a dibujo.

Cómo convertirse en urban sketchers -Víctor AKA Swasky Plaça Catalunya

Víctor AKA Swasky. Plaça Catalunya, Barcelona.

La comunidad USk es una suerte de Internacional de dibujantes “domingueros” que siguen los parámetros de un flashmob. Una vez al año organizan un simposio para encontrarse. En 2017, la cita es en Chicago entre el 26 y 29 de julio. Si te queda muy lejos, también puedes buscar por tu ciudad. Seguro que existe un grupo de urbansketchers cerca de ti. En Barcelona, el último encuentro fue el 12 de febrero en Casa Ametller. Además, cada tres meses, tiene lugar un sketchcrawl, una salida simultánea en más de 100 ciudades del mundo para dibujar juntos. Algo parecido a los instameet que estamos acostumbrados a ver por IG. Mientras tanto, si no quieres perderles la pista, puedes consultar los diferentes grupos de Facebook o inscribirte en alguno de los cursos con motivo del 10 aniversario del USk. ¿Has tomado nota?

Una jornada alternativa al programa del BCNegra

BCNegra 2017

Connolly nos visitó el pasado viernes, Indridason y Lehane llegan también con el frío a BCNegra. Para caldear el ambiente, proponemos un programa alternativo. Nos gustaría que estuvieran también los ausentes, los que ya no están, los que no vendrán y los que deseamos conocer.

Nuestro festival negrocriminal abriría con una mesa redonda muy concurrida. Jussi Adler-Olsen y su Departamento Q y Sophie Henaff y la brigada de Anne Capestan, al completo, debatirían sobre cómo hacer oficinas más cálidas. Improvisarían rehabilitaciones desesperadas sin perder el ánimo ante los recortes de presupuestos y los Recursos Inhumanos. Como moderador, “en persona, personalmente”, Agatino Catarella, el asistente de Paco Camarasa en la sombra y en la contabilidad extracontable, para organizar las agendas de tan ilustres invitados.

Catarella invitaría a Barcelona a la familia Malaussène en toda su extensión (incluidos los vejetes del barrio de Belleville) y a cargo del Ayuntamiento, claro. Ante la plena ocupación de hoteles en la ciudad, Benjamin y los suyos se instalarían, motu propio y sin autorización alguna, en el Ateneu Barcelonès hasta el 4 de febrero. Seguro que Márkaris se apuntaría a la fiesta. Pediría pasajes extra para Kostas Jaritos y su amigo Lambros. Saben mucho de crisis y son imprescindibles para organizar a refugiados, pensionistas y ancianos en apuros. El comisario Méndez llegaría tarde, pero llegaría. Cruzaría La Rambla arrastrando libros y pies para instalarse en la barra del bar, a modo de vacaciones pagadas por el Imserso. Tampoco les faltaría el apoyo callado de Milo Malart, desde lejos, en la distancia y sin invitación. No sabemos qué dirían Danny Coughlin y sus compañeros de Boston, pero seguro que los mandamases de los Mossos se mantendrían más que ocupados con la clase magistral.

Para encargarse de la intendencia, Catarella pediría permiso a Montalbano para llevarse a Adelina. Extendería la invitación a los selectos cocineros que llenan los estómagos de nuestros ilustres detectives y alimentan nuestra gula. Autores anónimos de sospechosas albóndigas, butifarras con secas, hamburguesas, cocina de batalla acompañada de cañas bien tiradas y rones añejos. Como ya no tenemos a Biscuter, en lugar de resucitarlo, proponemos a Planeta y a los herederos de Vázquez Montaban, que piensen en algún aspirante a Master Chef en ciernes, de aquellos que aún consideran el mercado su templo. Le podrían dar bula y un bono para comprar productos frescos en la Boqueria. Daría más juego que “El león come gamba”, tendríamos a la tribu contenta y un bestseller por Sant Jordi. Tres al precio de uno.

Con los estómagos llenos, ya se podrían encarar las tardes de otra manera. Algunos dejarían colgados a los ponentes de BCNegra para irse tomar café al bistrot de Olivier y Gabri en Three Pines al calor de la chimenea y los poemas surrealistas de Ruth Zardo. Los aficionados a las teleseries, verían “Narcos” en sus tabletas. Nosotras preferimos leer las historias de Adán Barrera o América de Ellroy, en papel y a sangre fría. A los reflexivos, les proponemos un paseo con Adamberg, Brunetti, Montalbano o Gamache, a elegir. Serían lentos y parsimoniosos y no habría límites. Podrían caminar hasta encontrar la nube perfecta, la piedra para sentar sus posaderas, el callejón adecuado o un camino en el bosque para detenerse y descansar. Tranquilos, Catarella estaría pendiente de vuestras llamadas. Retancourt y la Señorita Electra os cubrirían. No tenemos ninguna prisa en volver a Toronto. Para los que gustan de rutinas, un carajillo bien cargado en cualquier bar de los de siempre, descubrirlo quizá sea la aventura, un paseo por La Rambla o un viaje en transporte público, como La chica del tren. En invierno no sufrirán tanto el agobio de los turistas, sólo los retrasos de Cercanías. En casos así, nunca sabes cómo acabará la historia.

Para terminar el día bien arropado, lo mejor es seguir con un buen libro y mucha Sangre en los estantes. Historias de ángeles caídos en Maine, de rituales iniciáticos en la Isla de Lewis y Harris o aventuras en el archipiélago de las islas Charlotte, de huidas a México, de paseos por los bosques de Mongolia y el casco viejo de Vitoria, de reflexiones regadas con alcohol y un poco de jazz en Oslo o Vigo, de partidos de fútbol del London City, de cruceros por el Mediterráneo o deambulares por esa Barcelona desaparecida, que sólo existe en la literatura. Para sueños, novelas. Al despertar y afrontar una nueva jornada, mejor no mirarse al espejo y darse un baño de agua fría en la playa de La Barceloneta, de Vigatà, en las calas de Il Carso o en las aguas heladas del Báltico. Ya sabéis, por aquello de la crisis energética. Aquí seguimos, imaginando al menos.

¿Dónde van las cartas de los niños después de Reyes?

Tenemos una confesión que hacer: nos hemos quedado con las cartas de los Reyes. Durante varios días, hemos leído un montón de correspondencia privada. Hemos abierto un montón de misivas que no nos iban destinadas. Lo hemos hecho con total impunidad y más curiosidad aún. Ha sido nuestro regalo. Ahora sabemos qué es lo que piden los niños a los Reyes Magos de Oriente. Y os lo vamos a contar…

El Nadalàctic nos ha permitido acceder a todos esos sueños. La primera Feria del Juego y la Creatividad de Gràcia dio la oportunidad a parte del equipo de Handmade Press de convertirse en paje real de sus Majestades. Los comisarios del Nadalàctic, Button Maker BCN y CoMeet BCN, nos pidieron ayuda para llevar la comunicación de un evento que se llevó a cabo durante más de quince días en la Plaça del Sol. Divulgar el programa diario de actividades lúdicas y creativas en pleno corazón de uno de los barrios más activos de la ciudad de Barcelona fue todo un reto. Creamos estrategias, posteamos en Facebook, tuiteamos, creamos newsletter, redactamos notas y dosieres de prensa… analizamos resultados. Y, lo más importante, vivimos la ilusión de las Navidades a través de los deseos de los niños y la ilusión de los impulsores y, además amigos, del Nadalàctic.

Pero seguramente os estáis preguntando qué piden los niños. Hemos recogido tantas cartas que hemos necesitado varios días para leerlas… para descifrarlas en muchos casos. Algunos sobres contienen dibujos, trazos, docenas de adhesivos, impresiones hechas con sellos de goma… muchos atesoran verdaderas cartas. Como la de Antón, que hasta apunta en el remite su código postal. Otra niña deja constancia de que la noche del 5 estará en Igualada. Lo que haga falta para orientar a los de Oriente en su entrega. Algunos niños escriben en nombre de sus familiares más cercanos, como Aina que ha tenido una hermanita que se llama Emma. Los padres no se quedan atrás. Por pedir que no quede.

CARTAS REYES MAGOS NADALÀCTIC

Algunas listas son interminables, otras mucho más humildes. Ellos, como los mayores, son así. Dos chiquillos que han ido cada día a la feria, Abril y Leo, piden un parchís para la una y un puzzle para el otro. No se olvidan del “per favor” y añaden con perfecta ortografía “como ja tenim molts regals, si no podeu no passa res però ens faria molta il.lusió”. Celia escribe perfectamente “Smart Watch” pero se colapsa con los “sapatos de rueda”. Los “tragerais” también provocan problemas y los juguetes se convierten a menudo en “gujetes o “gugetes” y una de nuestras preferidas resulta ser “una motu taladrigida”… Y seguimos leyendo asombrándonos por el niño que quiere una colección de minerales y los nombra todos, uno a uno. Hasta nos preguntamos ¿qué es eso de un Rayo McQueen? Y, ¿un Bumblebee?… ¿La bebé que llora tiene nombre? ¿en qué CAP encontramos a la famosa Doctora? Y, sobre todo, ¿para qué querrá Linus un dron? 

cartas reyes magos Nadalàctic

Algunos sobres contienen el papel de cartas de los grandes almacenes que intentan apropiarse de la Navidad en exclusiva, como si los pequeños comerciantes no hiciesen nada por apoyar estas fiestas. Ellos han ayudado al Nadalàctic aportando un montón de obsequios para el gran sorteo. Otros sobres contienen collages de recortes de catálogos de juguetes. Así, la imaginación y las ganas superan incluso el obstáculo de no saber escribir. Muchos comienzan la carta presentándose y asegurando que se han portado bien. Para nosotras, no es lo más importante. Estamos convencidas de que para los Reyes tampoco. Lo sabemos de primera mano.

cartas reyes Nadalàctic

Maia pide un regalo sorpresa, esperamos que te lo hayan traído. Solo con verla, con ver a todos esos niños que desfilaron por los talleres de Nadalàctic, Esther no podía evitar sonreírse bajo el maquillaje de purpurina. Como paje oficial, echaron sus cartas al saco, soplaron, le preguntaron a qué rey servía, se interesaron por si conocía a algunos de los carteros reales… Esther, alias Jasmina, compartió durante una tarde y una mañana tantas confidencias que aún se ilumina, ya sin purpurina, al hablar de toda esa ilusión, de algunas dudas de los mayores pero, en todos los casos, del brillo en los ojos de todos ellos. 

Días después del 6 de enero, seguimos descifrando cartas. Muchos de los deseos se habrán cumplido, otros tendrán que esperar o habrán sido sustituidos por detalles más accesibles, educativos o realistas. En estos casos, no se admiten reclamaciones ni falta que hacen. Esos niños se habrán asombrado al encontrar un regalo al lado de su zapato. Ellos se quedan con la emoción, lo recordamos aunque hayan pasado unos cuantos años desde nuestras navidades de gujetes, gujetes. Los Reyes seguro que disfrutaron de un pequeño tentempié, aconsejados por el paje de la Plaça del Sol. Como ya sabéis que somos de cartas, postales y memorabilia, nosotras guardaremos las cartas como recuerdo. Y nos quedamos con ganas de volver a llenar la saca el año que viene. No hay nada comparable a la comunicación hecha a mano, al boca oreja, a cerrar los ojos y pedir con fuerza un deseo. Los sueños se cumplen. Lo hemos comprobado cada día en el Nadalàctic.

Fantàstic Market, un paseo por el tiempo

Algunas de las mejores cosas son las que unen el pasado y el presente. Es lo que sucede con los paseos, especialmente en Barcelona. Casi sin darte cuenta puedes pasar de la multitud urbana, de intentar atravesar un grupo de turistas, a sumergirte en una ciudad casi secreta. Está ahí, muy cerca. Se llega a ella a través de pequeñas calles o pasajes que, a veces, parecen invisibles a los ojos de la mayoría.

Un paseo puede hacerte viajar a través del tiempo para llevarte a lugares como la Fundació Enric Miralles. Este edificio, situado entre la Rambla y el carrer Ample, parece haberse detenido para unir lo mejor del pasado con lo que está por llegar. Ya su nombre nos hace evocar a uno de los mejores arquitectos que la ciudad ha dado, Enric Miralles. Él, que unía la pasión con la genialidad, y su alma máter Benedetta Tagliabue, con su sensibilidad y creatividad, hicieron posible la restauración de este palacio de 1839.

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Imagen cedida por la Fundació Enric Miralles

Allí, en el corazón de esa Barcelona casi invisible a los ojos, vamos a celebrar este fin de semana la nueva y 5ª edición del Fantàstic Handmade Market. Os animamos a convertiros, durante dos días, en flaneurs. Como esos exploradores urbanos que deambulaban por la ciudad para fundirse con el paisaje. Quizá de palacio en palacio o de mercadillo en mercadillo, el sábado y el domingo hay varios en Barcelona. Solo os aconsejamos que sepáis mirar, descubriréis rincones secretos, tal vez creaciones artesanales únicas y personas que dejarán de ser desconocidas.

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Os invitamos a sorprenderos con pasajes como el de la Pau, donde se esconde la maravilla de la Fundació Enric Miralles y, durante dos días, también estará la muestra de creadores de Etsy BCN. Quizá al atravesar esos lugares os entren ganas de emprender un Libro de los pasajes como a Walter Benjamin, con centenares de carpetas repletas de anuncios, apuntes, recortes y anécdotas de la vida que fluye. O quizá, simplemente, disfrutéis de la sensación de dejaros llevar, de comprar creaciones singulares y de unir el pasado con lo que está por llegar. En cualquier caso, os estaremos esperando. Quizá nos encontréis escribiendo un nuevo post, captando el momento para Twitter, buscando la mejor imagen para Instagram… o, simplemente, paseando.

Esther & Julia

De calendarios y organizadores del tiempo

Cada mes las blogueras nos regalan calendarios descargables y listos para imprimir. Son monísimos, promesas de “orden y progreso”, con mucho espacio para llenar cada día con largas listas.

Es inevitable preguntarse cómo hacían antes las personas para organizarse el tiempo con aquellos calendarios de bolsillo, que regalaban ferreterías, cerrajeros, carnicerías y colmados. Un año entero cabía en el monedero. Y dos también. Dependía de las estampitas de santos y vírgenes acumulados, con sus calendarios apretados en el dorso, para no confundir el tocino con la velocidad del tiempo. Seguramente eran más útiles los calendarios de pared con fotos anodinas, que nos regalaban los bancos y colgábamos en la cocina para apuntar citas médicas, cumpleaños y aniversarios. Eran otros tiempos. Por entonces, también los carteros dejaban un calendario de regalo en el buzón para felicitarnos las fiestas.

calendarios y organizadores de tiempo - Handmade Press  - cartero

Aunque los más prácticos son los de sobremesa, obsequios de transportistas y proveedores. Son tan feos que puedes destrozarlos a voluntad con notas y tachones y arrancar las páginas sin sentirte culpable. Luego están los calendarios de escritorio, esos de mírame y no me toques. Van troquelados y con espiral, pero son muy inestables. Sin duda, constituyen un peligro para torpes y disléxicos, porque siempre terminan luciendo los meses a destiempo y marcados con rotuladores fosforito. Los calendarios lunares llegaron más tarde, con las agendas de la mujer, para no olvidar los ciclos menstruales, los mejores días para cortarse el pelo o transplantar las flores del jardín. Y con la moda vintage, reeditaron los almanaques para campesinos con recomendaciones sobre el mejor momento para plantar frutas y verduras. Cómo si ellos no lo supieran…

calendarios y organizadores de tiempo - Handmade Press  - Calendario de pagesos

Calendari dels pagesos, 2015

Como los calendarios de papel se han visto superados por los electrónicos, ahora lo que se lleva son los calendarios emocionales para que los ciclotímicos registremos nuestros humores durante el día con emojis y pegatinas. Son interesantes, pero para ir bien deberían combinarse con los de las tareas pendientes, familiares y laborales, fases lunares, cosechas previstas, días óptimos para fecundar y días pésimos que habría que borrar del calendario.

calendarios y organizadores de tiempo - Handmade Press  - cartero -alittlelark on Etsy

Calendario lunar de A Little Lark

Todo esa información y mucha más cabía en los calendarios de las cajas de ahorros. Pero ya no los regalan, aunque nuestro amigo y colaborador Sidereal Dimension nos ha prometido un post sobre regalos de este tipo. Ahora, para que organicemos nuestro tiempo, nos dan una batería de cocina o juegos de toallas. Igual por eso nos ha dado por hacer los calendarios nosotros mismos. Los de adviento causan furor porque llevan pequeños regalos incorporados. Cada día es una sorpresa. Seguro que después de revisar la agenda electrónica, al abrir el paquetito del día, nos cambia el humor. Podríamos convertir el calendario de adviento en uno anual. Nos daría más alicientes. Para relajarnos, habría que combinarlo con el de plástico de burbujas e ir reventando los días a medida que pasan. Y cuando estemos muy estresados, ir a por un calendario perpetuo. Al ser infinito es ideal para autoengañarnos, procrastinar y organizarnos el tiempo de la manera que más nos plazca.

calendarios y organizadores de tiempo - Handmade Press  - agenda infinita

Agenda infinita de I love SUNdays

Chicas que sueñan en color

Hace unos días, fuimos a la presentación del libro Chicas de papel para colorear de Verónica Maraver en La galería de Casa Sagnier. Algunos ya venían con su ejemplar bajo el brazo, otros íbamos a recogerlo. Pero el objetivo común era celebrar el éxito del libro, que ya va por su 2ª edición. Este es un pequeño gran proyecto de esos que tanto nos gustan, hecho a más de cuatro manos, que hemos visto nacer y crecer poco a poco.

Coloreada popular - Chicas de papel para colorear de Verónica Maraver - Chicas que sueñan en color - Handmade Press

No quisimos perdernos la coloreada popular. Durante una hora, gente de edades muy variadas nos dedicamos a llenar de color las ilustraciones de Verónica. Mientras los dibujos se iluminaban, fueron llegando amigas del mundo del handmade como Carla de Carlalluna Designs, Patricia de Divanitas o Roser de Monita Salero. Entre trazo y trazo, nos pusimos al día sobre proyectos y futuras ferias. Fue un respiro perfecto para todas después de una semana de trabajo intenso.

Coloreada popular - Chicas de papel para colorear de Verónica Maraver - Chicas que sueñan en color - Handmade Press

El vídeo sorpresa de CulBuks puso la nota de color a la presentación. Por fin pudimos ver a Guiomar con quien habíamos hablado por teléfono para compartir proyectos. La piscóloga Ana María Nuñez Rubines nos contó los (muchos) beneficios terapéuticos del color. Aunque, a decir verdad, pudieron más la impaciencia por llevarnos una lámina coloreada firmada por Verónica que el efecto relajante. Incluso continuamos con lápices en de colores en acción mientras Verónica nos explicaba las historias que se esconden detrás del libro. La suya es una historia de complicidades y de encuentros fortuitos, unidos a la solidaridad y a ganas de dar el salto, como sus Chicas de papel.

Coloreada popular - Chicas de papel para colorear de Verónica Maraver - Chicas que sueñan en color - Handmade Press

Nos encanta que por fin algo tan lúdico como el pinta y colorea sea una afición reconocida entre el público adulto. Verónica y CulBuks han aportado un bonito grano de arena a un sector editorial algo conservador en tiempos de incertidumbre. Nosotras lo tenemos claro desde la primera vez que Verónica nos habló de su proyecto, entonces casi un sueño: Chicas de papel para colorear va a ser el primer volumen de una larga colección y el pasado viernes fue la primera de muchas tardes para dar luz a nuevas ideas y proyectos.

De nube en nube

Con la vuelta al cole regresan las rutinas, el estrés y también la falta de concentración. Son algunos de los síntomas del síndrome postvacacional. Lleva tiempo adaptarse, coger el ritmo y mentalizarse de que pronto llegará el otoño. En realidad, necesitaríamos otras vacaciones para despejarnos. Seguramente, muchos se sienten como si tuvieran una nube en la cabeza. Por eso es tan fácil identificarse con los autorretratos de Alex Stoddard y Alicia Savage.

No es casual que esas masas efímeras, amorfas y fugaces como nuestros pensamientos y sentimientos se hayan convertido en uno de los iconos más populares de la cultura popular. Te invitamos a un viaje por las nubes.

Lo mejor para estar siempre en las nubes sería tener una en casa. La buena noticia: se pueden crear con una simple máquina de humo y control de la temperatura y la humedad. La mala es que son efímeras. Siempre nos quedarán las fotografías de las instalaciones y vídeos de Nimbus de Berndnaut Smilde o los Cloudscapes de Transsolar y Tetsuo Kondo Architects.

Otra opción sería instalar en una habitación una nube eléctrica de Caitlind r.c. Brown y Wayne Garrett. Cloud consiste en más de 5000 bombillas con cordoncillos para encender y apagar las bombillas a gusto del usuario. Inconvenientes: se necesita disponer de mucho espacio y el precio del arte está por las nubes.

Cloud de Caitlind r.c. Brown y Wayne Garrett

Cloud de Caitlind r.c. Brown y Wayne Garrett

Tal vez lo más sencillo es soñar despiertos que sobrevolamos París. Es lo que parece haber conseguido Maia Fiore con su serie de fotografías Sleep Elevations.

Sleep Elevations de Maia Fiore

Sleep Elevations de Maia Fiore

O reciclar un par de caballetes y montarse una nube portátil a lo Perrine Lievens. Esta y otras muchas pueden verse en la exposición monográfica  The Clouds Exhibition: Jean Arp to René Magritte de la Fundación Croÿ-Roeulx en Le Roeulx (Bélgica). Aviso para soñadores y despistados: es temporal y efímera. Tenéis tiempo de ir de nube en nube hasta el 18 de octubre.

Cloud de Perrine Lievens

Cloud de Perrine Lievens

Todos los prefieren pelirrojos

Los pelirrojos se rebelan. Lo confirman el artículo de SModa y el éxito de la revista MC1R. Además, son tendencia. Solo hay que ver al primer novio imaginario de Riley en “Del revés”. En realidad, siempre han estado ahí marcando la diferencia: pecosa, pecosa, coreábamos a una niña del colegio solo porque nos parecía diferente. Si echamos la vista atrás, no estaba sola. Muchos de los héroes inventados eran y siguen siendo pelirrojos.

Si pensamos en pelirrojos, una de las primeras imágenes que nos viene a la mente son las trenzas de Pippi Långstrump. El personaje creado por Astrid Lindgren quizá ya peina canas, ha pasado los 70. Pero la Calzaslargas siempre será  la niña más fuerte del mundo, rebelde e imaginativa. Es hija de un pirata y vive sola con su caballo y su mono en Villa Kunterbunt. Como sus fans incondicionales, nos imaginamos paseando por la réplica de su casa en el museo Junibacken de Estocolmo.

Sus aventuras publicadas en un solo volumen por Blackie Books

Sus aventuras publicadas por Blackie Books

No muy lejos de allí, en la ciudad finlandesa de Tempere está el Museo del Valle de Los Moomin. Allí se pueden ver algunas de las ilustraciones originales de Tove Jansson. Entre ellas, se encuentra la iracunda de pelo rojo Little My. Esta fiericilla indomable, que todavía da mucha guerra en Pinterest, no tiene pelos en la lengua. Como Pippi, el personaje de Tove Jansson también vive sin la supervisión de adultos de travesura en travesura.

Pegatinas de Little My en  moomin.com

Little My en moomin.com

Algo más dócil y también más joven es Teo. El pelirrojo barcelonés se pasea desde 1977 en todo tipo de transportes y a lugares muy variados. Cerca ya de la cuarentena y tras un lifting en 1996, el chico del peto permanente ha dado la vuelta al mundo con sus libros.

Para conocer mejor a Teo, consultar teo.es

Teo tiene su propia web: teo.es

Otro viajero, aunque le dobla la edad, es Tintín. Nacido de padre belga en un periodo histórico convulso, se ha cuestionado tanto su ideología como su orientación sexual. Nuestra mayor duda es el color de su cabello, que cambia según el volumen. Los pelirrojos lo tienen claro y lo suman al club. La siguiente mayor incógnita sería: ¿por qué si es periodista nunca ha escrito nada?

Imagen de  Lorne Campbell - Guzelian de Tintín en el Congo

Imagen de Lorne Campbell – Guzelian de Tintín en el Congo

Algo menos nómada es Wilma, instalada en nuestras pantallas desde el lejano 1966. Se ocupa de sus labores con unos electrodomésticos antediluvianos. La cháchara con su vecina Betty es una de sus aficiones mientras espera que el prehistórico de su marido llegue de la cantera sin llaves. La pequeña Pebbles ha heredado el tono rojizo de la señora Picapiedra.

Si Pedro Picapiedra hubiera visto actuar a Jessica Rabbit en el Club Tinta y Pintura, seguro que hubiera soltado un “Yabba Dabba Dooooooo”. Probablemente, la mujer de Roger Rabbit se hubiera reído ante semejante paleto de la Edad de Piedra.

 Jessica Rabbit en ¿Quién engañó a Roger Rabbit?

Jessica Rabbit en ¿Quién engañó a Roger Rabbit?

Una versión más cercana a la ama de casa que a la femme fatale es Maude Flanders. Esta devota, culta y pilar de su comunidad fue la fantasía de Homer Simpson por un tiempo. ¿Sería por el color de su cabello? Sea como fuere, falleció en accidente para desconsuelo de Ned, el vecinillo.

Los Weasley tampoco dejan indiferentes a nadie. Esta familia de pelirrojos vive en La Madriguera. A pesar de estar muy mal vistos por los magos tradicionalistas por considerarlos “traidores de la sangre”, los hermanos Weasley fueron aceptados en el Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería. Ron es el mejor amigo de Harry Potter y el encargado de enseñarle a jugar al quidditch y al ajedrez mágico. Una buena forma de acabar con las supersticiones.

En el universo Disney tampoco faltan los héroes de roja cabellera. La prolija factoría cuenta en sus filas con personajes como Peter Pan, Ariel, Mérida o Hércules. Quizá nos olvidemos alguno, pero no parecen demasiado para los creadores de princesas en producción constante desde 1923.

Con Disney a favor o no, los pelirrojos están hoy más en auge que nunca. Pero cualquier diferencia, aunque se trate de un simple cabello, puede encontrar detractores. Jep Cabestany, a través del programa “La competència” de Rac1, hace gala de ello. Desde las ondas, proclaman su manía a los “petirrojos” sin que se les mueva un pelo.

 

Todos los prefieren pelirrojos | Tuit de Jep Cabestany, La competència RAC1 | Handmade Press

Descubriendo la Fira del Tupí

Cartel Fira del Tupí

Este fin de semana, hemos descubierto un precioso pueblo, llamado Sant Julià de Vilatorta, y la singular Fira del Tupí. Fue gracias a Verónica de Irema, que vive precisamente allí, a unos 80 km de Barcelona. Cuando nos explicó de qué se trataba y que estaría allí con su marca de complementos, no pudimos resistirnos. Así que nos fuimos de excursión a pasar el domingo. Os lo contamos.

Puesto de Irema

Puesto de Irema

La localidad, de unos 3.000 habitantes, fue conocida hace un tiempo como Sant Julià de les Olles. Eso fue lo primero nos explicaron. Quedó confirmado cuando vimos que todas las casas del centro lucían una pequeña olla en sus fachadas. Lo segundo que aprendimos fue qué es un tupí. Los carteles que estaban por todo el pueblo ya nos daban una pista con el dibujo de un pequeño recipiente. Un tupí es una olla de una sola asa. Precisamente, la feria tiene como elemento central la cerámica y la alfarería.

Con estos datos, nos fuimos a dar una vuelta. Primero, por el propio mercado de artesanía y, más tarde, por el pueblo de antiguos olleros. Verónica nos contó algunas cosas curiosas, como que lleva siete años celebrándose. Al principio, predominaban los utensilios de cerámica tradicionales. Abundaban piezas como los pucheros de barro destinados a cocinar o a servir la comida. Ahora, se apuesta por objetos más modernos, quizá más creativos. Algunos de ellos mantienen todavía esa primera función práctica. Como una de nuestras piezas preferidas, unos más que bonitos (y grandes) saleros de mesa con espacio más que suficiente para guardar por lo menos un kilo de sal.

Saleros. Fira del Tupí

Además de puestos de venta, la feria estaba acompañada de actividades como conferencias. Por las calles del casco antiguo, tampoco faltaban los talleres para alegría de los niños, siempre dispuestos a probar sus dotes alfareras. Los mayores, por su lado, permanecían hipnotizados ante el giro del torno y la habilidad de los maestros artesanos.

Maestro alfarero. Fira del Tupí

Verónica y su marido, Óscar, también nos explicaron algunas cosas sobre su pueblo. Ante nuestro asombro al descubrir casonas modernistas, nos hablaron sobre el pasado señorial de Sant Julià de Vilatorta. El pueblo es, y sigue siendo, un destino perfecto como segunda residencia. Aunque, en los últimos años, también han llegado algunos barceloneses. Los “quemacu” huyen/huimos de la cada día más agitada urbe para buscar calidad de vida aún a costa de obligados desplazamientos diarios. En Sant Julià conviven con los parroquianos, llamados tupinots, en lugares como Can Cuca. En este bar, no se juega al mus ni a la brisca ni mucho menos al póquer sino al “golfo”.

Jugando al golfo

Allí, viéndolos jugar, nos refugiamos de la lluvia un par de horas. Por lo visto, las tormentas son habituales aunque pasajeras. Quizá son ellas las que producen esa tierra arcillosa. La misma que hace posible, ahora y desde hace 200 años, la creación de los tupís que dan nombre a la feria. Para esa y muchas otras reflexiones dio de sí el domingo. Mientras nos sentimos, aunque fuese por unas horas, dentro de una novela de Narcís Oller.

Ya de vuelta, en el último tren, decidimos escribir sobre el día. Al crear el blog de Handmade Press, pensamos en compartir nuestro punto de vista del mundo craft. Con el tiempo, hemos confirmado que fuera de los circuitos más cool, de ese bonitismo dominante, es donde podemos encontrar sus raíces. De aquí también pueden venir muchos cambios. Ojalá esa tradición y el dominio de la técnica de los viejos artesanos pueda unirse a la creatividad y a las nuevas ideas de los recién llegados. Habrá que prestar atención a lugares como éste: un pequeño pueblo que una vez se denominó Sant Julià de les Olles y que dedica su feria a esa peculiar vasija llamada tupí. Larga vida a las artes y a sus oficios.

BAF15, un encuentro en la vida real

Este fin de semana se ha celebrado la tercera edición del Bloggers and Family, BAF15. El encuentro de bloggers dedicados a la familia reúne talleres, charlas por y para bloggers, zona kids y pop-up. Aunque como nos explicó Laura, directora creativa del evento, el BAF es sobre todo una oportunidad para encontrarse en la vida real, fuera del 2.0. Eso fue precisamente lo que hicimos, conocer gente que seguíamos en las redes como Barcelona Colours o Madresfera y descubrir nuevas experiencias. Os lo contamos.

BAF15

BAF15

Esta edición tenía un espacio destinado al mundo craft. Nuestra compañera del Fantàstic, Ovejita Be!, nos invitó a visitarla para conocer a sus nuevos personajes de fieltro. Nos encanta su universo lleno de color, de ovejas y su pandilla de amigos que no son lo que parecen. Los monstruos son dulces, los bandidos se vuelven despistados, los unicornios vuelan y Caperucita Roja toma el té con el lobo.

Ovejita Be!

Ovejita Be!

Hablando de cuentos, nos topamos con el espacio de La maleta de Lili, un córner mágico lleno de libros, historias y leyendas de Ángeles, una cuentacuentos y ferviente animadora de la lectura infantil y juvenil.

La maleta de Lili

La maleta de Lili

También conocimos a Frank y Natalia de La Geganteta. Esta peluquería infantil en el corazón de Gràcia ofrece un espacio creativo para los peques con sillas-cochecitos, biblioteca y zona deludoteca. Hacen que la sesión de pelu se convierta en un juego y ya sabéis que nos encanta jugar.

La Geganteta

La Geganteta

Nos sorprendió ver tantas propuestas para familias con ganas de vivir y compartir experiencias diferentes. La comunidad ha salido de las redes este fin de semana y nos ha acercado a personas de carne y hueso con pequeños grandes proyectos, de esos que tanto nos gustan.