¿Cómo convertirse en urban sketchers? ¡Apunta!

(c) Takayuki Maejima en urbansketchers.org

Takayuki Maejima. Barcelona.

Dibujar ya no es sólo cosa de artistas gracias a los urban sketchers. Quién iba a decir que lo que empezó en Flickr hace 10 años se convertiría en un fenómeno de masas. Quizá los hayas visto en cualquier plaza. Son esas personas apostadas en grupo que, libreta en mano, toman apuntes del natural. Todo les vale: lápices, plumas, tintas o acuarelas. Son dibujantes urbanos. Se citan a través de convocatorias en las redes sociales. Suben las imágenes de sus trabajos a un blog compartido y a un grupo de Facebook después de cada encuentro. Su lema es “mostrar el mundo, dibujo a dibujo”.

Cómo convertirse en urban sketchers - Flickr

Ha tenido que pasar más de un siglo para que dibujar se convierta en un pasatiempo al alcance de cualquiera. Tomar apuntes del natural era el recurso que artistas y científicos utilizaban para elaborar bocetos en sus gabinetes y describir detalles de la naturaleza. Pero los impresionistas fueron los primeros en reclamar el plenairismo como parte de su movimiento y en sacar sus caballetes al aire libre para plasmar la luz. En las ciudades, los pintores salían con sus cuadernos, incluso de noche, para entrenar la mano. Buscaban captar el movimiento de las figuras y hacer retratos improvisados de sus compañeros de mesa. Para ellos, además, era una forma de ganar unas monedas que les permitirían pagarse alguna copa o hacer trueques para comprar algo de comida y, con suerte, hasta pagar el alquiler.

Esos bosquejos y dibujos muestran parte de la realidad social de la Francia de la segunda mitad del XIX. Muchos de ellos son retratos costumbristas de la época, incluso críticas políticas como las de Honoré Daumier. En cambio, los apuntes de los urban sketchers de nuestro siglo XXI no son reivindicativos. Ni siquiera reclaman el derecho al uso del espacio público. Aunque últimamente parece que algo está cambiando.

Cómo convertirse en urban sketchers --Cathy McAuliffe -- San Francisco_march-pink-city-hall-

Cathy McAuliffe. San Francisco (EE UU).

​Los urban sketchers comparten una afición offline y online, la tecnología es para ellos solo instrumento para comunicarse, fijar puntos de encuentro, compartir y mapear sus dibujos. Su objetivo tiene mucho más en común con el género de los diarios y cuadernos de viajes, tan de moda en el siglo XIX. O como en el cuento de Silvia y Bruno de Lewis Carroll. Quién sabe. Con el tiempo, tal vez logren crear un mapa a escala 1:1, dibujo a dibujo.

Cómo convertirse en urban sketchers -Víctor AKA Swasky Plaça Catalunya

Víctor AKA Swasky. Plaça Catalunya, Barcelona.

La comunidad USk es una suerte de Internacional de dibujantes “domingueros” que siguen los parámetros de un flashmob. Una vez al año organizan un simposio para encontrarse. En 2017, la cita es en Chicago entre el 26 y 29 de julio. Si te queda muy lejos, también puedes buscar por tu ciudad. Seguro que existe un grupo de urbansketchers cerca de ti. En Barcelona, el último encuentro fue el 12 de febrero en Casa Ametller. Además, cada tres meses, tiene lugar un sketchcrawl, una salida simultánea en más de 100 ciudades del mundo para dibujar juntos. Algo parecido a los instameet que estamos acostumbrados a ver por IG. Mientras tanto, si no quieres perderles la pista, puedes consultar los diferentes grupos de Facebook o inscribirte en alguno de los cursos con motivo del 10 aniversario del USk. ¿Has tomado nota?

Matchbox Art: el mundo en cajas de cerillas

Hay objetos que, con el paso del tiempo, se vuelven obsoletos y están condenados a cambiar de uso. Muestra de ello son las cabinas telefónicas convertidas en bibliotecas, las velas perfumadas o las lámparas hechas con botellas de sifón. Cuando parecía que los mecheros iban a ganar la partida a las cajas de cerillas, artistas y diseñadores decidieron recuperar las fosforeras, crear mundos nuevos y transformarlas en arte.

En 1966 Ben Vautier creó la Total Art MatchBox. Una caja de cerillas con un mensaje subversivo destinado a incendiar las instituciones artísticas y a ser autodestruido por el usuario como si fuera una de las notas secretas de Anacleto agente secreto.

Total Art MatchBox de Ben Vautier

Total Art MatchBox de Ben Vautier

Paradójicamente, casi 50 años después, esta obra forma parte de la colección del MoMA y el Matchbox Art es un género más. Los coleccionistas se pirran tanto por los estuches originales como por los dioramas hechos con cajas de cerillas recuperadas.

Joseph Martinez ha aprovechado la oportunidad para llamar la atención y denunciar una problemática social. Utiliza las cajitas como refugios para sus pequeñas pinturas al óleo de indigentes durmiendo al raso. 

Caja de cerillas de Joseph Martínez

Caja de cerillas de Joseph Martínez

Otros artistas han encontrado en las cajas de cerillas el contenedor perfecto para sus dioramas. Es el caso ILaBoom y sus pequeños mundos mágicos de poesía visual.

Diorama de ILaBoom

Diorama de ILaBoom

Los ilustradores también se han inspirado en estas reliquias. Mai Ly Degnan ha creado las Matchbox Dolls. Muñecos con cerillas que hacen las veces de piernas, cajas que son cuerpos o lienzos con leyendas y nombres escritos en su exterior.

Matchbox Dolls de Mai Ly Degnan

Matchbox Dolls de Mai Ly Degnan

Freya Hartas ha aprovechado la estructura de los pequeños estuches para construir teatrillos en miniatura y reinterpretar las escenas de la tradicional obra de títeres inglesa “Punch y Judy”.

Punch and Judy de Freya Hartas

Punch and Judy de Freya Hartas

Por extraño que parezca, la autoayuda también ha llegado a las cerilleras. Las Confort Boxes de Kim Welling triunfan en Etsy. Se trata de cajitas ilustradas con mensajes de ánimo. Pequeños amuletos de bolsillo para dar consuelo en días difíciles.

Confort Box de Kim Welling

Confort Box de Kim Welling

Dippylulu ha dado una vuelta de tuerca a la idea con sus Literary Lites. Son pequeños artefactos para la ignición de flatulencias. En caso de apuro, de silencios incómodos si se nos escapa una ventosidad, sólo hay que prender fuego a la caja-libro. La situación embarazosa se extinguirá mientras arde esta particular versión de una obra maestra de la literatura.

Literary Lites de Dippylulu

Literary Lites de Dippylulu

Este recorrido de ideas incendiarias termina con la ciudad jardín de Another Studio. La reproducción de una fosforera contiene todo lo que se necesita para plantar un mini jardín de berros. Se puede ampliar el MatchGarden City Blue con tantas casitas como uno quiera.

MatchCarden City Blue de Another Studio

MatchCarden City Blue de Another Studio

Hay miles de pequeños mundos paralelos ahí afuera. Sólo es cuestión es de buscar y, si no encuentras uno que te guste, siempre puedes crearlo tú mismo. Y, quizá, incluso destruirlo.

De nube en nube

Con la vuelta al cole regresan las rutinas, el estrés y también la falta de concentración. Son algunos de los síntomas del síndrome postvacacional. Lleva tiempo adaptarse, coger el ritmo y mentalizarse de que pronto llegará el otoño. En realidad, necesitaríamos otras vacaciones para despejarnos. Seguramente, muchos se sienten como si tuvieran una nube en la cabeza. Por eso es tan fácil identificarse con los autorretratos de Alex Stoddard y Alicia Savage.

No es casual que esas masas efímeras, amorfas y fugaces como nuestros pensamientos y sentimientos se hayan convertido en uno de los iconos más populares de la cultura popular. Te invitamos a un viaje por las nubes.

Lo mejor para estar siempre en las nubes sería tener una en casa. La buena noticia: se pueden crear con una simple máquina de humo y control de la temperatura y la humedad. La mala es que son efímeras. Siempre nos quedarán las fotografías de las instalaciones y vídeos de Nimbus de Berndnaut Smilde o los Cloudscapes de Transsolar y Tetsuo Kondo Architects.

Otra opción sería instalar en una habitación una nube eléctrica de Caitlind r.c. Brown y Wayne Garrett. Cloud consiste en más de 5000 bombillas con cordoncillos para encender y apagar las bombillas a gusto del usuario. Inconvenientes: se necesita disponer de mucho espacio y el precio del arte está por las nubes.

Cloud de Caitlind r.c. Brown y Wayne Garrett

Cloud de Caitlind r.c. Brown y Wayne Garrett

Tal vez lo más sencillo es soñar despiertos que sobrevolamos París. Es lo que parece haber conseguido Maia Fiore con su serie de fotografías Sleep Elevations.

Sleep Elevations de Maia Fiore

Sleep Elevations de Maia Fiore

O reciclar un par de caballetes y montarse una nube portátil a lo Perrine Lievens. Esta y otras muchas pueden verse en la exposición monográfica  The Clouds Exhibition: Jean Arp to René Magritte de la Fundación Croÿ-Roeulx en Le Roeulx (Bélgica). Aviso para soñadores y despistados: es temporal y efímera. Tenéis tiempo de ir de nube en nube hasta el 18 de octubre.

Cloud de Perrine Lievens

Cloud de Perrine Lievens

Queridas ilustradoras favoritas, esperamos vuestras postales…

El equipo de Inbox (12) ha recibido unas cuantas postales de nuestras ilustradoras favoritas. En Handmade Press nos encanta recibir postales. No es lo mismo conectarte a la wifi y ver reiterativas fotos de playas y piscinas en las redes que abrir el buzón y encontrarte con una ilustración de Edwina White. Se mire como se mire, no hay color.

Dude Woman de Edwina White

Dude Woman de Edwina White

Nos encantaría recibir una postal de nuestras ilustradoras favoritas. Quien dice una postal, dice un esbozo o una ilustración a pie de página. Imaginad encontrarse con una versión de El guardián entre el centeno de Ana Albero, más cercana a Botero y a nuestros quilos de más, conquistados a punta de helados, que a las omnipresentes chicas de Paula Bonet.

De la serie "El guardian entre el centeno". Ana Albero

De la serie “El guardian entre el centeno”. Ana Albero

 Por eso nos encandila la propuesta de Billur Kazaz y sus estampados de barriguitas. Se ajustan más y mejor a nuestras figuras que cualquier foto retocada a punta de Photoshop.

Barriguitas de Billur Kazaz

Barriguitas de Billur Kazaz

Al final de las vacaciones, hemos planeado un viaje a Liekeland. Seguro que comeríamos de forma equilibrada recogiendo verduras del huerto de Lieke van der Vorst. Además iríamos de feria en feria en su remolque mágico disfrazadas de oso, de cebra y de lo que hiciera falta. Todo por la causa.

El remolque de Liekeland

El remolque de Liekeland

 Otra posibilidad sería visitar Nueva York, acompañadas de Maira Kalman. Allí podríamos asistir a reuniones de intelectuales con mucho postureo, coctails y unos cuantos comentarios irónicos a modo de bocadillo, que acabarían publicados en “The New Yorker” para vergüenza ajena.

Grand Central de New York. Ilustración de Maira Kalman

Grand Central de New York. Ilustración de Maira Kalman

Siempre nos quedará el mundo naïf de Anke Weckmann para soñar con otros mundos posibles. Y si al volver a casa, no tenemos postales de nuestras ilustradoras favoritas en el buzón, esperaremos con impaciencia el libro de Verónica Maraver para colorear nuestro antojo las Chicas de papel.

Postal de Anke Weckmann

Postal de Anke Weckmann

 

Nos vamos de museos por el mundo

El próximo fin de semana nos vamos de museos. El sábado se celebra la Noche de los Museos en Europa y la mayoría de ellos abrirán hasta altas horas de la madrugada. Los programas de actividades son para estresarse. Y, si no te da tiempo y aún te queda alguna exposición pendiente, el domingo se celebra el Día Internacional de los Museos. Más de 30.000 museos organizarán actividades en más de 120 países. 

Fragmento de Nu dans un intérieur. Pierre Bonnard

Fragmento de Nu dans un intérieur. Pierre Bonnard

Parece una oportunidad para dar la vuelta al mundo de exposición en exposición. Comienza el viaje… El sábado podríamos visitar el Louvre con nocturnidad y alevosía, cual Robert Langdon y Sophie Neveu persiguiendo el Código Da Vinci. El domingo, aprovecharíamos para ver la exposición Pierre Bonnard, pintar Arcadia en el Musée d’Orsay y dar un paseo por las orillas del Sena.

Museums at Night 2015

Museums at Night 2015

Otra posibilidad sería ir a Londres y disfrutar de las actividades de Museums at Night. El domingo nos dejaríamos caer en una de esas exposiciones secundarias que nos gustan tanto, Magnificent Obsessions: The Artist as Collector en la Barbican Art Gallery. Como está en el centro, aprovecharíamos para acercarnos al Mad Hatter’s Afternoon Tea para tomar un té con scones, como dos miladies, mientras planeamos el próximo destino.

Con motivo del 125 aniversario de la muerte de Van Gogh, este año hay previstas exposiciones en todo el mundo. Nos llaman la atención Van Gogh & Co en el Museo Kröller-Müller de Otterlo, en Holanda y Van Gogh: Irises and Roses, en el MET de Nueva York. Sería cuestión de llamar a Thomas Crown para que nos colara y, después, hacer un pequeño alto en el camino para tomar un brunch. Y, por la tarde, nos encantaría visitar otra exposición pequeña, Basquiat: The Unknown Notebooks en el Brooklyn Museum. 

Six Crimee Jean-Michel Basquiat, 1982.

Six Crimee Jean-Michel Basquiat, 1982

Tal vez no haga falta cruzar el charco, el Hermitage celebra su 250 aniversario y siempre vale la pena pasear por este palacio. También sería muy interesante volver a teletransportarnos a Barcelona para contrastar el boato de los zares con la polémica exposición La bestia y el soberano en el MACBA. Para pensar en el futuro y abrir nuestra mente a nuevas posibilidades, el fin de la ruta sería la 56ª Bienal de Venecia, que este año convoca a los artistas bajo el lema “All the World’s Futures”. Apuntado queda, el próximo fin de semana, nos vamos de museos.

Póster. Situations. Bienal de Venecia 2015

Póster. Situations. Bienal de Venecia 2015

Desayunos literarios

 

Desayuno, Heideloff, 1794. Fashion Gallery

Desayuno, Heideloff, 1794. Fashion Gallery

Nos encanta disfrutar de un buen desayuno, esa comida ligera que tomamos a primera hora del día, antes de empezar nuestra jornada laboral. Precisamente, fue durante la época de la Regencia inglesa, gracias al auge de la clase media trabajadora, que el desayuno entró a formar parte de nuestras vidas tal como lo conocemos hoy día.

Por la correspondencia de Jane Austen y el testimonio de su sobrina, sabemos que ella misma se encargaba de los preparativos de este refrigerio cada mañana. Pound cake o bizcocho de libra y tostadas acompañados de té o, en ocasiones, chocolate caliente formaban parte de su ritual matutino a las nueve de la mañana. Esta ceremonia siempre ha formado parte de sus novelas, una manera de dibujar a sus personajes, de revelar las tensiones y complicidades familiares , en contraste con el acto social por excelencia: el té. Desde entonces, los desayunos literarios forman parte de nuestra memoria colectiva.

Todos recordamos la magdalena de Proust aunque no hayamos leído Por el camino de Swann, el primer volumen de En busca del tiempo perdido. Parece mentira que una magdalena mojada en la infusión de té o de tila de la tía Leoncia los domingos por la mañana pueda haber llegado a despertar tantos recuerdos y un afán desmedido de escribir… Pero no se trata de una magdalena qualquiera. Es de una variedad muy concreta, que no se deshace al empaparse: la “petite madeleine” de Commercy. 

El “momento magdalena” fue uno de las seleccionados por Dinah Fried para convertirlo en una exquisita fotografía, junto con otros cuarenta y nueve de los platos más memorables de la literatura en su libro Fictitious Dishes

Swann’s Way. Fictitious Dishes. Dinah Fried

Swann’s Way. Fictitious Dishes. Dinah Fried

Hubiera sido divertido ver su interpretación del desayuno de Pablo Baloo Miralles, el que abre la novela de Pablo Tusset Lo mejor que le puede pasar a un cruasán. Es inevitable recordar este desayuno de bollería tan cañí cada vez que vamos al súper y vemos la margarina vegetal de oferta. Para glamour, ya tenemos el de Audrey Hepburn en Desayuno en Tiffany’s, una versión libre del libro de relatos homónimo de Truman Capote, en el que su protagonista, Holly Golightly, una aspirante a estrella de cine, se come un cruasán frente al escaparate de la conocida joyería cada vez que se siente deprimida.

Audrey Hepburn en Desayuno en Tiffany's

Audrey Hepburn en Desayuno en Tiffany’s

En Rayuela encontramos una versión más bohemia. Entre dos mediaslunas, la Maga empieza a contarle su vida a Horacio Oliveira en el café del Boul Mich de París. La sombra del cruasán es alargada y llega hasta Atenas, donde Kosta Jaritos no perdona su cruasán con café con leche, cada mañana al llegar a la comisaría. Aunque para desayunos negrocriminales, los del detective Pepe Carvalho. Un amante de los desayunos de tenedor, sólidos, de esos que se alejan de la definición tradicional  de “comida ligera” para acercarse peligrosamente a la del almuerzo, que con tanto esmero le prepara el abnegado Biscuter.

Prepárame algo para desayunar. ¿Le recaliento las crepes de pies de cerdo y allioli que sobraron de ayer? Prefiero un bocadillo de pescado frito, frío, con pimiento y berenjena. El pan, con tomate.

Manuel Vázquez Montalbán. La Rosa de Alejandría (1983)

 

Modus Vivendi. Sophie Calle y Andy Warhol

La retrospectiva de Sophie Calle en Barcelona, Modus Vivendi, recoge una selección de sus trabajos desde los años ochenta hasta la actualidad. Parte de la obra no mostrada en el Palau de la Virreina está presente a través de un vídeo, una autobiografía artística, en el que la artista narra sus distintas etapas en relación a sus vivencias personales. Nos habla de su primer trabajo y su primer libro, Suite Vénitienne (1983), y de cómo ha marcado su trayectoria. Parece un juego de espejos. En Last Seen (1991), unas salas más allá, los trabajadores del Isabella Stewart Gardner Museum de Boston nos cuentan sus impresiones sobre las obras robadas en 1990, de las que sólo nos queda el marco, el testimonio de su ausencia.

Last Seen. Rembrant Tempete robada en 1990

Last Seen. Rembrant Tempete robada en 1990

Suite Vénitienne es el relato de la persecución de un hombre. El perseguido es lo de menos. Lo importante es el registro que Calle hace de todas sus actividades hasta el punto de hacerse contratar en un hotel como mujer de la limpieza para poder acceder a su habitación. Durante tres meses fotografiará la intimidad de otras habitaciones, camas y lavabos. Al terminar  su estancia allí, para seguir explorando la relación perseguidor-perseguido, contrata a un detective privado para que la siga. ¿Cómo la obra de alguien que persigue, investiga y hace pública la intimidad ajena puede llegar a museos de arte contemporáneo de todo el mundo? 

 

Sophie Calle no es la primera ni será la última. Andy Warhol se escondía detrás de su grabadora y su polaroid en cualquier evento social. «Te presento a mi mujer» o «Ésta es Sony, mi esposa», decía. Y señalaba a su inseparable grabadora portátil.  Afirmaba que era una cuestión de timidez, como Sophie cuando era pequeña. Pero su secretaria Pat Hackett transcribía todos sus registros y conversaciones telefónicas. Y terminó por publicarlas en sus libros Mi filosofía de A a B y de B a A, DiariosPOPism. 

 

A quién no le gustaría convertir su tristeza, sus fracasos amorosos o la mediocridad de su vida cotidiana en una experiencia estética. Voyeurismo, timidez, exhibicionismo o artistas capaces de convertir sus obsesiones en una obra de arte. Como las camas y el sueño. Andy filmó filmó durante 5 horas y 20 minutos a su amigo John Giorno mientras dormía y lo convirtió en la película Sleep (1963) mientras que Sophie Calle invitó a dormir a extraños  en su cama durante ocho horas, mientras les hacía fotos (Les Dormeurs, 2000).  Una noche instaló su cama en lo alto de la Tour Eiffel, dejando que los visitantes le contaran historias para no dormirse, como en Las mil y una noches.

Chambre avec Vue. Sophie Calle (2002)

Chambre avec Vue. Sophie Calle (2002)

También tienen en común el coleccionismo y el fetichismo. En el vídeo, la artista nos muestra el archivo de su estudio, donde acumula miles de objetos y papelitos. Afirma que es por una falta de memoria patológica. Pero más bien parece un síndrome de Diógenes la mar de ordenado. Quién pudiera inspeccionar esos cajones y escuchar  las cintas de Andy. Sería un placer solitario, un Dolor exquisito. 

Prenez soin de vous (2007) Actes Sud

Prenez soin de vous (2007) Actes Sud

Podrían haber sido grandes amigos. ¿Os imagináis las conversaciones que hubieran tenido en la era del móvil y del WhatsApp? Sophie hablando de los toros que ve por la venta desde la cama mientras Andy le cuenta sus últimas adquisiciones y le recomienda tiendas y anticuarios de Nueva York donde adquirir animales disecados y objetos para ampliar su colección. Si pudiera, los espiaría y los grabaría. Pensándolo bien, igual me hago seguir la próxima vez que visite la exposición para que otro registre mis emociones y os lo cuento en el siguiente post. 

El Mail Art, otra reinvindicación del slow life

Al volver de vacaciones, no hemos recibido cartas ni postales. Eso era antes del correo electrónico, de los móviles, las tablets, el whatsapp y las redes sociales. Ahora nuestra correspondencia es impersonal; en lugar de palabras amigas, llegan facturas y propaganda y, en nuestro buzón electrónico, se acumulan correos que borramos sin pestañear, con un solo clic. 

Las cartas se han convertido en rara avis y se encuentran en peligro de extinción. Algunos blogueros ya han lanzado iniciativas para rescatar el hábito de escribir misivas. Algunas son simples cadenas, otras se suman al llamado mail art, un arte y una apología del snail mail [correo caracol] y del slow life. Crafties y artistas se han apuntado a esta tradición, apropiándose del género epistolar desde distintas perspectivas.

‘Location Vocation Vacation’ [Lugar, vocación, vacaciones] empezó siendo un trabajo de fin de curso de la Universidad de Brighton sobre mail art  en 2004. Durante las vacaciones, los estudiantes debían enviar a su tutora Margaret Huber una postal por semana. A día de hoy, ella continúa recibiendo postales y una selección fue publicada en forma de libro: Postcards por Laurence King (2008) .

Postal  de Riitta Ikonen para 'Location Vocation Vacation'

Postal de Riitta Ikonen para ‘Location Vocation Vacation’

Otro work-in-progress es Mysterious Letters [Cartas misteriosas] de Lenka Clayton and Michael Crowe. En 2009 iniciaron el ambicioso proyecto de escribir una carta a todas las casas el mundo, escritas a mano o a máquina, tratando cosas cotidianas. Ya llevan escritas más de 2.700 cartas, conquistando buzones calle a calle, pueblo a pueblo.

Carta misteriosa de Lenka Clayton y Michael Crowe

Carta misteriosa de Lenka Clayton y Michael Crowe

Otros han optado por continuar la tradición de embellecer sobres y postales, utilizando los sellos como elemento estético. Para muestra, la extensa obra de Francois Colos o más recientemente Harriet Russell.

Hay quienes, fascinados por los sellos, los rescatan para incorporarlos a su obra como elemento gráfico. Es es caso de Emma Block y tantos otros que parecen sentir lo que Walter Benjamin describió en Dirección Única:

“A quien revisa atados de correspondencia vieja, un sello retirado de la circulación hace ya tiempo y pegado en algún sobre frágil, le dirá a menudo más que docenas de páginas leídas. A veces aparecen pegados en postales y uno no sabe si despegarlos o guardar tal cual la tarjeta postal, como la hoja de algún antiguo gran maestro que tuviera en la cara y al dorso dos dibujos distintos e igualmente valiosos.”

Otros reproducen la estética epistolar como estampado o rescatan la escritura a mano, mediante la caligrafía o lo que ahora llamamos lettering. Lejos de reivindicar el género epistolar del snail mail como una forma de comunicación más lenta y propia del slow life, suelen ser meros artificios estéticos. Tarde o temprano acabarán siendo impresos para adornar los folletos de propaganda, que invadirán nuestros buzones a la vuelta de vacaciones. Mientras, esperamos nuestra carta misteriosa de Lenka y Michael.

 

El conejo de Pascua y otras leyendas urbanas

El próximo domingo, el conejo de Pascua dejará huevos de colores en todas las casas. Una leyenda que viene de antiguo y cada cultura ha adaptado a su manera. Por eso, al llegar la primavera, parece que vivamos sumergidos en un cuento de Beatrix Potter.

Peter Rabbit de Beatrix Potter

Peter Rabbit [Perico] de Beatrix Potter

Peter Rabbit [Perico] no es el único conejo que puebla el imaginario infantil. Hay una plaga que ha ido mutando con el tiempo desde las fábulas de Esopo hasta nuestros días. Este año dos conejos celebran su cumpleaños: El Conejo blanco de Alicia en el país de las maravillas cumple 150 años y Miffy, sesenta. Seguro que acudirán a su fiesta Bugs Bunny, Tambor, Roger Rabbit, Bean el conejo y otros de su especie. 

Invitación al 60 cumpleaños de Miffy

Invitación al 60 cumpleaños de Miffy

El glamour lo pondrá el conejito Playboy porque comparten recuerdos de infancia. Una de las revistas infantiles más populares de Estados Unidos de las décadas 1930-1960, ‘Children’s Activities’, tenía como protagonista a un conejo con pajarita que animaba a los lectores a participar. Hugh Hefner fue el director de suscripciones de esta publicación antes de fundar la mítica Playboy. Dicen que se inspiró en el conejito para crear el logo diseñado por Art Paul: un conejo playboy sofisticado y pillín, vestido de smoking, tomándose una copa antes de salir.

Matt Groening también se sirvió de un conejo al crear a Binky, el protagonista de las tiras cómicas “Life in Hell” [Vida en el infierno] para hablar de temas tan cotidianos como el trabajo o el amor. Se publicó durante 35 años en más de 380 periódicos. Las historietas se han recopilado en cinco libros editados en castellano por Astiberri Ediciones. La misma editorial que ha publicado la saga de los conejitos suicidas de Andy Riley. Absurdo, humor negro, cualquiera que sea la etiqueta que le pongamos, no impedirá a estos conejitos buscar su final deliberadamente, de la forma más insospechada y desternillante posible.

Robbie el conejo es otro ejemplo de humor negro, una broma macabra dentro de los  exitosos videojuegos de terror “Silent Hill”. Aparece en la tercera entrega (2003) como mascota del parque de atracciones Lakeside. Desde entonces, forma parte del atrezzo, siempre lleva la cara manchada de sangre o chocolate, a saber, y se presenta como un enigma, una amenaza para los jugadores.

Robbie The Rabbit

Robbie The Rabbit

Otros conejos que nos siguen intrigando, aunque los veamos en las redes sociales una y otra vez, no son dibujos, ni muñecos. Son las máscaras de una de las series de fotografías de Alena Beljakova. Un misterio más sin resolver, un chiste ruso o una forma de pasar el rato entre amigos, un día nublado cualquiera en San Petersburgo, y santas pascuas.

Fotografía de Alena Beljakova

Fotografía de Alena Beljakova

 

 

 

 

Antropomorfismo, un diálogo con el pasado

 

La vuelta al mundo de Willy Fog. Producción de BRB Internacional  (1983).

La vuelta al mundo de Willy Fog, BRB Internacional (1983)

Atribuir características y cualidades humanas a animales de otras especies, a objetos o a fenómenos naturales no es nada nuevo. ¿Quién no recuerda las Fábulas de Esopo? Siguiendo con la tradición de este género literario, muchas series animadas han utilizado el antropomorfismo para transmitirnos valores o interpretar obras maestras de la literatura. Recordemos La vuelta al mundo de Willy Fog o D’Artacán y los tres mosqueperros.

Unos años después, nos llegó de Holanda otra serie de dibujos animados que pasó más desapercibida: Alfred J. Kwak. A través de los personajes antropomorfos Alfred, Dolf o la pata Winnie, explicaba cuestiones tan complejas como el nazismo y el apartheid a la hora de comer.

Alfred J. Kwak (1989)

Alfred J. Kwak, de Herman van Veen (1989)

El uso del antropomorfismo tiene la función de distanciarnos para poder cuestionar la naturaleza humana. Por eso, la serie de 16 pinturas Dogs Playing Poker, que Cassius Marcellus Cooligde comenzó en 1903 para la agencia Brown & Bigelow, ha dejado una huella tan profunda en el imaginario colectivo. Lo que parecía un simple guiño a la historia del arte para anunciar una marca de puros terminó por convertirse en un icono de los mass media. ¿Quién se lo iba a decir a Paul Cézanne cuando pintó Los jugadores de cartas? Su obra reinterpretada se adapta y reinventa una y otra vez en la cultura pop: desde Snoopy, los Simpson o Padre de familia hasta llegar a la gran pantalla con El secreto de Thomas Crown o UP. 

Hoy día abunda el antropomorfismo en collages, pinturas y fotografías antiguas manipuladas. Algunos artistas, como Dan Hillier, Mari Lowery o Juan Oficio, han hecho de él su bandera para narrar historias familiares. Su obra gráfica se convierte en una galería de retratos móvil, una sátira portátil en diálogo permanente con el pasado y la microhistoria. 

En vista de la proliferación de obras antropomórficas, The Guildhall Art Gallery de Londres organizó la exposición “Victoriana” donde se podía apreciar la influencia de este periodo en los retratos de humanoides neovictorianos de Hillier, Yumiko Utsu o Rob Ryan, entre otros. El catálogo de esta exposición tan animal está agotado. Si alguien lo encuentra, que por favor nos lo haga saber.

Panel de la exposición  Victoriana diseñado por Crescent Lodge

Panel de la exposición Victoriana diseñado por Crescent Lodge