Hay objetos que, con el paso del tiempo, se vuelven obsoletos y están condenados a cambiar de uso. Muestra de ello son las cabinas telefónicas convertidas en bibliotecas, las velas perfumadas o las lámparas hechas con botellas de sifón. Cuando parecía que los mecheros iban a ganar la partida a las cajas de cerillas, artistas y diseñadores decidieron recuperar las fosforeras, crear mundos nuevos y transformarlas en arte.

En 1966 Ben Vautier creó la Total Art MatchBox. Una caja de cerillas con un mensaje subversivo destinado a incendiar las instituciones artísticas y a ser autodestruido por el usuario como si fuera una de las notas secretas de Anacleto agente secreto.

Total Art MatchBox de Ben Vautier

Total Art MatchBox de Ben Vautier

Paradójicamente, casi 50 años después, esta obra forma parte de la colección del MoMA y el Matchbox Art es un género más. Los coleccionistas se pirran tanto por los estuches originales como por los dioramas hechos con cajas de cerillas recuperadas.

Joseph Martinez ha aprovechado la oportunidad para llamar la atención y denunciar una problemática social. Utiliza las cajitas como refugios para sus pequeñas pinturas al óleo de indigentes durmiendo al raso. 

Caja de cerillas de Joseph Martínez

Caja de cerillas de Joseph Martínez

Otros artistas han encontrado en las cajas de cerillas el contenedor perfecto para sus dioramas. Es el caso ILaBoom y sus pequeños mundos mágicos de poesía visual.

Diorama de ILaBoom

Diorama de ILaBoom

Los ilustradores también se han inspirado en estas reliquias. Mai Ly Degnan ha creado las Matchbox Dolls. Muñecos con cerillas que hacen las veces de piernas, cajas que son cuerpos o lienzos con leyendas y nombres escritos en su exterior.

Matchbox Dolls de Mai Ly Degnan

Matchbox Dolls de Mai Ly Degnan

Freya Hartas ha aprovechado la estructura de los pequeños estuches para construir teatrillos en miniatura y reinterpretar las escenas de la tradicional obra de títeres inglesa “Punch y Judy”.

Punch and Judy de Freya Hartas

Punch and Judy de Freya Hartas

Por extraño que parezca, la autoayuda también ha llegado a las cerilleras. Las Confort Boxes de Kim Welling triunfan en Etsy. Se trata de cajitas ilustradas con mensajes de ánimo. Pequeños amuletos de bolsillo para dar consuelo en días difíciles.

Confort Box de Kim Welling

Confort Box de Kim Welling

Dippylulu ha dado una vuelta de tuerca a la idea con sus Literary Lites. Son pequeños artefactos para la ignición de flatulencias. En caso de apuro, de silencios incómodos si se nos escapa una ventosidad, sólo hay que prender fuego a la caja-libro. La situación embarazosa se extinguirá mientras arde esta particular versión de una obra maestra de la literatura.

Literary Lites de Dippylulu

Literary Lites de Dippylulu

Este recorrido de ideas incendiarias termina con la ciudad jardín de Another Studio. La reproducción de una fosforera contiene todo lo que se necesita para plantar un mini jardín de berros. Se puede ampliar el MatchGarden City Blue con tantas casitas como uno quiera.

MatchCarden City Blue de Another Studio

MatchCarden City Blue de Another Studio

Hay miles de pequeños mundos paralelos ahí afuera. Sólo es cuestión es de buscar y, si no encuentras uno que te guste, siempre puedes crearlo tú mismo. Y, quizá, incluso destruirlo.

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