Cada mes las blogueras nos regalan calendarios descargables y listos para imprimir. Son monísimos, promesas de “orden y progreso”, con mucho espacio para llenar cada día con largas listas.

Es inevitable preguntarse cómo hacían antes las personas para organizarse el tiempo con aquellos calendarios de bolsillo, que regalaban ferreterías, cerrajeros, carnicerías y colmados. Un año entero cabía en el monedero. Y dos también. Dependía de las estampitas de santos y vírgenes acumulados, con sus calendarios apretados en el dorso, para no confundir el tocino con la velocidad del tiempo. Seguramente eran más útiles los calendarios de pared con fotos anodinas, que nos regalaban los bancos y colgábamos en la cocina para apuntar citas médicas, cumpleaños y aniversarios. Eran otros tiempos. Por entonces, también los carteros dejaban un calendario de regalo en el buzón para felicitarnos las fiestas.

calendarios y organizadores de tiempo - Handmade Press  - cartero

Aunque los más prácticos son los de sobremesa, obsequios de transportistas y proveedores. Son tan feos que puedes destrozarlos a voluntad con notas y tachones y arrancar las páginas sin sentirte culpable. Luego están los calendarios de escritorio, esos de mírame y no me toques. Van troquelados y con espiral, pero son muy inestables. Sin duda, constituyen un peligro para torpes y disléxicos, porque siempre terminan luciendo los meses a destiempo y marcados con rotuladores fosforito. Los calendarios lunares llegaron más tarde, con las agendas de la mujer, para no olvidar los ciclos menstruales, los mejores días para cortarse el pelo o transplantar las flores del jardín. Y con la moda vintage, reeditaron los almanaques para campesinos con recomendaciones sobre el mejor momento para plantar frutas y verduras. Cómo si ellos no lo supieran…

calendarios y organizadores de tiempo - Handmade Press  - Calendario de pagesos

Calendari dels pagesos, 2015

Como los calendarios de papel se han visto superados por los electrónicos, ahora lo que se lleva son los calendarios emocionales para que los ciclotímicos registremos nuestros humores durante el día con emojis y pegatinas. Son interesantes, pero para ir bien deberían combinarse con los de las tareas pendientes, familiares y laborales, fases lunares, cosechas previstas, días óptimos para fecundar y días pésimos que habría que borrar del calendario.

calendarios y organizadores de tiempo - Handmade Press  - cartero -alittlelark on Etsy

Calendario lunar de A Little Lark

Todo esa información y mucha más cabía en los calendarios de las cajas de ahorros. Pero ya no los regalan, aunque nuestro amigo y colaborador Sidereal Dimension nos ha prometido un post sobre regalos de este tipo. Ahora, para que organicemos nuestro tiempo, nos dan una batería de cocina o juegos de toallas. Igual por eso nos ha dado por hacer los calendarios nosotros mismos. Los de adviento causan furor porque llevan pequeños regalos incorporados. Cada día es una sorpresa. Seguro que después de revisar la agenda electrónica, al abrir el paquetito del día, nos cambia el humor. Podríamos convertir el calendario de adviento en uno anual. Nos daría más alicientes. Para relajarnos, habría que combinarlo con el de plástico de burbujas e ir reventando los días a medida que pasan. Y cuando estemos muy estresados, ir a por un calendario perpetuo. Al ser infinito es ideal para autoengañarnos, procrastinar y organizarnos el tiempo de la manera que más nos plazca.

calendarios y organizadores de tiempo - Handmade Press  - agenda infinita

Agenda infinita de I love SUNdays

¡A compartir!Share on FacebookTweet about this on TwitterGoogle+share on TumblrEmail to someonePin on Pinterest

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *